La bruma de la ideología
Dos amigos entran a una charla, cada uno de ellos lleva un grabador en el bolsillo. Al final de la charla, discuten con un tercer amigo –quien no asistió a la charla– lo que ellos entendieron. Habrá desacuerdos "No, el tipo no dijo eso", acuerdos, "sí, recuerdo que pensé lo mismo" y un montón de vacíos "no, yo no oí cuando dijo eso" Luego, ambos prenden los grabadores y no hay ninguna discrepancia entre los grabadores. Ambos reproducen la charla perfectamente, aunque, a diferencia de sus dueños, no tienen opiniones al respecto.
Este sencillo experimento demuestra que los humanos no somos fieles receptores de información; por el contrario, nosotros le añadimos datos personales a la información que recibimos, lo cual es la única manera en que esa información tenga sentido para nosotros.
Este fenómeno, ampliamente estudiado por psicólogos congnitivos en el area de percepción, sirve para reflexionar sobre el peligro de la ideología en los planes de un gobierno altamente politizado y en permanente campaña contra enemigos internos y externos, nacionales e internacionales.
Pienso que el debate sobre la legitimidad del gobierno perdió relevancia. La gente ya tomó posiciones y el debate no va a cambiar esas opiniones, solo va a profundizar diferencias. El caso es que tenemos el gobierno que tenemos más los problemas que tenemos, y no vamos a solucionar los problemas acusando al gobierno de no resolverlos.
Pero hay un problema con la ideología y es importante conocerlo. Regresemos a nuestros amigos y considere dos situaciones. En la primera, la charla es sobre relaciones con hijos adolescentes. Los amigos, ambos padres de adolescentes, están interesados en el tema. Imagine cuales serían los posibles desacuerdos, asumiendo que ambos quieren ser buenos padres.
En la segunda situación, la charla es sbre los desaciertos del gobierno de Chávez, las oportunidades perdidas, pero en este caso, un amigo es chavista y el otro antichavista. Ahora imagine cuales serían los posibles desacuerdos, asumiendo que ambos quieren a Venezuela.
Una abrumadora mayoría (no tengo datos empíricos, pero la probabilidad subjetiva es alta), diría que la segunda situación genera más desacuerdos, porque sus actores tienen las respuestas de antemano. El caso es que quieran o no quieran los chavistas, Chávez es mortal, pero el país no. Habrá un juicio en el futuro. Con las facilidades de investigar en los rastros digitales, el futuro verá con claridad esta época. Y el juicio será unánime, tienen todos los datos. Los multinomial models de esa época, habrán avanzado bastante en el tratamiento de datos categóricos y tendrán la métrica para evaluar los blogs. El modelo va a converger en la verdad.
Pero ahora tenemos un país que depende de nosotros. Creo que el logro de las metas educativas del Vensat-1 depende de nosotros. No es suficiente hablar de las grandes metas, sobre las nubes. Es importante hablar de la infraestructura. Los detalles cuentan y son tan complicados que nadie tiene todos los recursos. Hacen falta todos, protegidos por un acuerdo mutuo de mutuo respeto.
Para llegar a esos acuerdos, hay que disipar la bruma, hay que considerar los detalles de las cosas. No es legítimo descalificar a quien no esté de acuerdo contigo. Puede tener razón el que opina diferente; nadie conoce todos los detales.
